Poderosos Dones
PODEROSOS DONES
Todos tenemos poderosos dones
y nadie hay que en las piedras no tropiece,
y toda nuestra fe crece o decrece
cada cual en su credo y sus razones.
Todos tenemos grandes ilusiones
y en tiempos las perdemos si aparece
el miedo incomprensible que padece
todo el que goza y sufre sus pasiones.
Todos danzan de un modo u otro modo
la música infinita de la vida
con los latidos de sus corazones.
Nada se acalla nunca porque todo
vuelve tras de sí mismo en cada huída
y vencemos con nuestras perdiciones.
Jesús María Bustelo Acevedo
De Obligado Cumplimiento
DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO
Se prohibe el dolor, la enfermedad,
la guerra, la mentira y la pobreza;
y son obligatorios la belleza,
la armonía, el amor y la amistad.
Se exige ser feliz en libertad
y queda derogada la tristeza;
y hay que lucir, arriba en la cabeza,
una sonrisa plena de bondad.
La ira está vedada en esta ley;
la envidia, el odio, el credo negativo
no existen y existieron por error.
Y queda proclamado un solo Rey
omnipotente, eternamente vivo,
victorioso y auténtico: el Amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Epicuro
EPICURO
Bebe, ama y alégrate si tienes
unos labios de miel donde besar,
una suave cadera que abrazar
y la vida, el más grande de los bienes.
Si estás vivo, conviene que te llenes
de toda su riqueza al despertar,
y que no dejes nunca de soñar
si en los sueños felices te entretienes.
Bebe, ama y alégrate, que ahora
poco sabio y honrado es el que llora
despreciando en su cínico rencor
este edén misterioso de la vida
que se da en todo aquello que le pida
quien nos da un corazón lleno de amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
El Profeta de la Alegría
EL PROFETA DE LA ALEGRÍA
Es el profeta de la alegría,
que ríe cuando nos sermonea,
con su alma pía, con su alma tea
y la presea de su armonía.
Es el profeta que noche y día
goza perenne de la odisea
de esta aventura que bien emplea
con la soberbia de su valía.
Y en su palabra, donde insinúa
ese otro mundo, esa otra rúa,
preciosamente, con gallardía,
llena las almas de la ambrosía
y en su disfrute las perpetúa...
¡Soy el profeta de la alegría!
Jesús María Bustelo Acevedo
¡Fin de la Cita!
¡FIN DE LA CITA!
¡Fin de la cita! ¡Se rajó y se fue!,
y la palabra me dejó en la boca,
que son las cosas de esta España loca
que se inventó el P.S.O.E. y el P.P.
¡Fin de la cita! Yo, que la cité
como a aquel genio que no se equivoca
y en una breve cita el alma toca,
sin alma desolado me quedé.
¡Fin de la cita! ¡Qué época vergüenza!,
por más que tenga entre una y otra trenza
la beldad que no está en su corazón.
¡Otra vez me pasó! ¡Fin de la cita!,
¡que no cambia por más que lo repita
la forma en que me destrozó el guión!
Jesús María Bustelo Acevedo
Soneto Involuntario
SONETO INVOLUNTARIO
A mí es que los sonetos no me gustan,
esos versos perfectos, cuadraditos,
me parecen monótonos, malditos,
y viéndolos de lejos ya me asustan.
Te respeto si a ti no te disgustan,
y si sabes hacerlos tan bonitos;
yo prefiero los versos sencillitos
que ni a rima ni a métrica se ajustan.
Rindiendo culto a mi libreversismo,
o a la leprosa prosa, que es lo mismo,
tañe mi plectro anárquico su son.
Y si a ti no te gusta, pues lo siento,
que en mis actos se ve que yo no miento...
¿Pero qué es lo que he escrito? ¡Maldición!
Jesús María Bustelo Acevedo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


