Filipinas
FILIPINAS
Trescientos años de historia común
comparten las Filipinas y España,
luego que alguno se piense me extraña
que es un país elegido al tuntún.
En Asia entera no existe ningún
país más ligado a estas tierras latinas
que la República de Filipinas,
y no el imperio que compra el atún.
Cualquier ayuda a ese pueblo tagalo
es de justicia, que no es un regalo,
y es la evidencia de que une a las dos
naciones la religión, la cultura
y el gran Rizal, que no es literatura
ni la memoria de un último adiós.
Jesús María Bustelo Acevedo
La Pócima
LA PÓCIMA
¡Y consiguió escapar! Nadie diría
que pudiera lograr tanta proeza,
levantando orgulloso la cabeza
y gozando la vida cada día.
Aunque todo en el suelo se le hundía,
no cedió a la presión ni a la tristeza,
y elevando sus alas con destreza
se lanzó al porvenir con osadía.
Nada humilla o doblega a quien batalla
y no tira la fe ni la toalla
empapada de lluvia y de sudor.
Todo baila feliz con su armonía
mientras venda el dolor con la alegría
de la pócima invicta del amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
En los brazos de la madre sonríe
EN LOS BRAZOS DE LA MADRE SONRÍE
En los brazos de la madre sonríe
con la luz que el sol nos da cada día,
pues la verdadera y santa alegría
la halla quien con lo materno se alíe.
No permite que un eclipse lo enfríe,
ni comprende su banal osadía,
sólo siente la feraz poesía
y en los brazos de la madre sonríe.
Esa fuente de inmortal poderío
que le ofrenda con amor la armonía
de una diosa creadora que ríe
lo libera de la muerte y el frío,
y abrazando con amor cada día
en los brazos de la madre sonríe.
Jesús María Bustelo Acevedo
Vigilante como el Papa
VIGILANTE COMO EL PAPA
He sido vigilante, como el Papa,
y sé que es complicada profesión,
que puede presentarse algún ladrón
y que la culpa es tuya si se escapa.
Bien sé que no hay empleo en todo el mapa
que exija más entrega y vocación
que éste que vela por la población,
protege al débil y al rufián atrapa.
Como Francisco, he sido vigilante,
que, si hoy vigila el alma de sus fieles,
fue antaño de los cuerpos centinela.
Y es una bendición bien importante
que en discotecas, fábricas u hoteles
esté el guardián que por nosotros vela.
Jesús María Bustelo Acevedo
Errabundo
ERRABUNDO
Como es de humanos errar,
voy errando por el mundo
sin que el hierro más profundo
nadie me pueda clavar.
Adelante tengo el mar,
que abrazándome fecundo
navego meditabundo
con mis ansias de volar.
Pero nunca me desvelo
si mi destino se troca,
que soy frío como el hielo,
compacto como la roca
y arrogante como el vuelo
que en el Cielo desemboca.
Jesús María Bustelo Acevedo
Capaz y Capataz
CAPAZ Y CAPATAZ
Eres capaz y capataz
de liberar tu corazón
del eslabón de la razón
y hallar solaz si eres sagaz.
Ponte en la faz el antifaz
de la esperanza y la ilusión,
o si prefieres, sólo pon
la paz desnuda, sin disfraz.
Eres capaz de darle luz
a los placeres de alcuzcuz
y a la alegría emperatriz,
para que reine con tu fe
en la perenne vida que,
porque es de Dios, siempre es feliz.
Jesús María Bustelo Acevedo
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