Misterio
MISTERIO
¿Cuál será, vida, el misterio
que unos aman y otros temen,
el que comienza en el semen
y acaba en el cementerio?
¿Es algo cachondo o serio?
¿Es fuego donde se quemen
o es un mar para que remen?
¿Un edén o un cautiverio?
Y así todos se preguntan,
se separan y se juntan
rindiendo culto al dolor...
Y presos del pasatiempo
del espacio con el tiempo
olvidan que son Amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Manifiesto por una Nueva España
MANIFIESTO POR UNA NUEVA ESPAÑA
Manifiesto por una nueva España,
porque necesitamos un estado
nuevo y distinto de ese que ha juzgado
que en la vieja ya somos gente extraña.
El toro, el crucifijo y la patraña
del que añora un ayer finiquitado,
se los pueden quedar quienes con saña
harán su porvenir con su pasado.
La España que yo quiero es infinita
y no puede acotarla en sus fronteras
quien a sí mismo en su rencor limita,
y entre cilicios, cuernos y panderas
y siempre cara al sol, ni al sol le quita
luz que ilumine sus entendederas.
Jesús María Bustelo Acevedo
Inesperadamente se va el papa
INESPERADAMENTE SE VA EL PAPA
El papa reconoce, en su abandono,
que a su credo lo mueve el egoísmo,
que no tiene más fe ni catecismo
que soberbio mirar desde su trono.
Que el hombre fue un primate insulta al mono,
que en su salvaje ser pone un abismo
entre su perfección y el hombre mismo
que deja a su familia con encono.
El papa reconoce, tras marcharse,
que como papa pudo equivocarse
y que el que ha de venir lo hará mejor.
Mas necesario, en la que fue su cama,
nadie será, que estando el de la mama,
el niño no precisa de otro amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Inesperadamente se va el papa
INESPERADAMENTE SE VA EL PAPA
Inesperadamente se va el papa,
pero queda la mama con el niño
y no le faltará todo el cariño
que de su corazón siempre se escapa.
Inesperadamente deja el mapa,
y si se quiere ir yo no le riño,
pues con su corazón blanco de armiño
le queda su mamá que es la más guapa.
Inesperadamente pone fin
a su aburrido y típico sermón,
su marcha por lo tanto suena bien
a quien ya estaba harta del esplín;
no quedará su hogar sin religión,
si es la del corazón feliz... ¡Amén!
Jesús María Bustelo Acevedo
Muchacha
MUCHACHA
Ay, la muchacha de la Biblioteca,
¿por qué tendrá en su rostro esa ternura,
y entre montañas de literatura
brilla en mi corazón más que la Meca?
Tiene algo de princesa y de muñeca
por su elegante porte y su hermosura,
y toda el alma enferma se me cura
si la acaricia su risueña mueca.
Ay, la muchacha de los libros, libre
y luminosa como la mañana,
que bien puede envidiar su resplandor;
dejad que el alma sueñe y cante y vibre,
sintiendo, tan divina y tan humana,
al verla la belleza del amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Hoy
HOY
Hoy te voy a meter mano,
inefable Poesía,
porque ya se suponía
que en el fondo soy humano,
y no hay credo soberano
con más fe que tu anarquía,
y no habrá filosofía
que sin ti no crezca en vano.
Hoy quisiera disfrutar
de la esencia de tu ser,
del aroma de tu flor,
de la espuma de tu mar,
de tu cuerpo de mujer,
del silencio de tu amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
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